ALBERDANIA PUBLICA MI DIARIO DIOS NUNCA REZA

miércoles, 28 de diciembre de 2011

EN LE BUKOWSKI CON IÑAKI



Llueve, de Diego Vasallo -al que conocí ayer- con letra de Roger Wolfe

Fue ayer en Le Bukowski, de Donosti, legendario bar que yo no conocía a pesar de tenerlo a una hora de casa, autovía mediante. Ahora, sin embargo, ya puedo decir que me he subido al escenario del Bukowski, el mismo que han pisado muchos de las leyendas del punk-rock. Aunque yo ayer estuve de telonero, o de padrino, acompañando a Iñaki Estévez en la presentación de su primera criatura, su primer libro, Hotel Desafío. Todo lo que se puede contar sobre él ya lo han dicho y mejor dicho mi compadre Esteban Gutiérrez aquí y el gran David Refoyo en el prólogo de la obra, yo solo subrayé que Iñaki bebe de las fuentes del rock en sus relatos, tanto en la inspiración, la forma (los relatos parecen letras de canciones, y en cada uno de ellos hay varios guitarrazos que ponen los pelos de punta, frases deslumbrantes, llenas de fuerza y sugerencia), pero sobre todo la actitud. Iñaki escribe relatos que suceden en moteles de carretera típicamente americanos, en la Ruta 66, y sin embargo consigue que nos resulten familiares, porque le son propios, porque ha mamado con avidez de la teta nutricional del rock, porque ha viajado a esos lugares y porque el rock y las canciones han estado junto a él en cada momento de su vida, cuando se ha sentido solo o hundido, cuando ha amado, cuando ha follado como si fuera la primera y la última vez, cuando ha cerrado puertas y ha tirado la llave... Iñaki, en suma, no puede desprenderse de todo ese bagaje cultural al contar sus vivencias.

En la presentación uno hizo lo que pudo, como siempre, que yo no sé porque me invitan a apadrinar niños, yo soy un padrino gris y de los que no dan la paga, y por si fuera poco se me olvidó la chuleta y no pude leer la cita-moco que tenía preparada y que siempre viste mucho o sirve para disimular un poco. En todo caso, la presentación estuvo bien, lo mismo que el tercer tiempo, en el que pude conocer, entre otros, a Diego Vasallo, con el que estuve charlando un rato sobre diarios y dietarios. Luego, al volver a casa, no pude evitar enredar un poco en internet y rebuscando en los discos que Diego ha publicado después de dejar Duncan Dhu (que , por cierto, es un personaje de Stevenson en su novela Secuestrado), me encontré con La máquina del mundo, en el que canta poemas de Roger Wolfe, con referencias a Karmelo Iribarren, Michel Gaztambide... Todo un hallazgo. Y un gran tipo, Diego Vasallo.

Del Bukowski directo a coger el coche, que lo tenía aparcado debajo de un viaducto algo siniestro al final de la cuesta de Egia, y para casa, por la autovía en la que, sin embargo, por una vez, no llovía, ni nevaba, ni había niebla, solo hacía frío y estaba oscuro, y paré en una gasolinera en la que no había nadie.... Vamos, como si se tratara de uno de los cuentos de 'Hotel Desafío' puesto del revés. Mañana (jueves 29), Iñaki juega en casa con su libro y presenta en Irún, para los que se quieran acercar. Mientras tanto, salud, literatura y rocanrol.

lunes, 26 de diciembre de 2011

VALIENTES


Esto es lo que escribí para el libreto del disco LOS RITMOS DEL ESPEJO, que editó el colectivo de solidaridad con Chiapas de la CGT para apoyar al municipio autónomo y zapatista Flores Magón, y a La Culebra, en Chiapas, a donde viaje en el año 2004. Recuerdo aquel viaje y la gente con lo que lo hice con mucho cariño. El dibujo de la portada es de mi gran amigo Kalvellido y el disco aparecían canciones, entre otros, de Amparanoia, Fermín Muguruza, El Cabrero, Cifu, Ojos de Brujo, Los de abajo...

VALIENTES. Patxi Irurzun

Las personas valientes tienen una estrella en el lugar del corazón y cuando mueren su corazón se queda en el cielo”. Lo decían los Capitanes de la Arena, los meninos da rua que retrató en un hermoso libro, pleno de rabia y esperanza, el escritor brasileño Jorge Amado. Y aquellos niños de la calle tenían razón, pues nunca he visto un cielo tan estrellado como aquella noche, tumbado sobre la pista de baloncesto del caracol zapatista de La Garrucha.

Yo estaba allá, acompañando a algunos miembros de la Comisión de Solidaridad con Chiapas, quienes habían hecho entrega del dinero recaudado (en buena parte con iniciativas como la primera entrega de ‘Los ritmos del espejo’) para construir un hospital en La Culebra. Esperábamos a que la Junta del Buen Gobierno encontrara un lugar en el que pudiéramos dormir sin que nuestros huesos de güeritos se astillaran y crujieran al día siguiente como un mueble viejo. Comenzaba a hacer frío, pero allá se estaba bien, con la espalda pegada al asfalto caliente, después de haber visto que el sol salía para todos pero se acostaba junto a la estrella roja zapatista que, dibujada sobre los tableros de las canastas, nos daba cobijo.

La libertad es como el sol, el mayor bien del mundo, decían también los Capitanes de la Arena. Porque la libertad era lo único que tenían aquellos pequeños. Todo lo demás se lo habían robado. Un hogar. Un futuro. Su niñez. Pero el sol seguía saliendo todos los días, también para ellos. Y eso no se lo podía arrebatar nadie, ni siquiera aunque la policía o los escuadrones de la muerte los asesinaran, porque entonces sus corazones se iban al cielo y brillaban como pequeños soles, como estrellas.

Del mismo modo, nadie puede matar un sueño, como el zapatista, ni hay retenes militares, fronteras, muros de piedra o de papel, que puedan aprisionar, hacer callar la música. Esta música, libre y solidaria, que llega como un rayo de sol, hasta los caracoles y las comunidades rebeldes, allá donde el cielo es más estrellado, donde resplandecen los corazones de los niños de la calle y de los niños que morirán en La Culebra por culpa de un simple diarrea hasta que no tengan un hospital; los corazones de la pequeña Ramona y aquellos otros que cayeron para que los demás podamos seguir en pie; los corazones iluminados de todas las personas valientes

HOTEL DESAFÍO. IÑAKI ESTÉVEZ


Mañana, 27 de diciembre, fun, fun, fun, a las 20:30 estaré en el pub Le Bukowski de Egia (Donostia), presentando "Hotel Desafío" de Iñaki Estevez.

MÁS EGOTECA

"Desde la librería Elkar Comedias, citan entre los autores más solicitados a Mikel Alvira (Llegará la lluvia), Patxi Irurzun (Dios nunca reza) y Aingeru Epaltza (Yo que fui rey de Navarra)" (Diario de Navarra)
http://www.diariodenavarra.es/noticias/mas_actualidad/cultura/libertad_franzen_best_seller_navideno_60788_1034.html

viernes, 23 de diciembre de 2011

Forever young



Aquí dejo, como aguinaldo (y también, como anzuelo, todo hay que decirlo, por si alguien todavía no se ha decidido a comprar "el libro de estas navidades" unas páginas de "Dios nunca reza"). Se las dedico, como en los programas de esos de antes de la radio, a Jorge Nagore.


Sábado 6 de septiembre de 2008

Me ha pillado desprevenido, mientras conducía, ha encontrado el hueco a través de la armadura, ha pinchado en blando, y he comenzado a llorar como un tonto. Forever young, de Bob Dylan, en la radio. Ni siquiera sé qué dice exactamente la letra, a mí la canción me ha dicho que cuando dejas de ser un niño la vida sigue siendo un cuarto lleno de cajas por desembalar, pero que a menudo estas explotan en la cara al abrirlas, te dejan ciego, te amputan las manos, o hacen que tú las sientas amputadas, que no quieras mirar hacia delante, que tengas miedo a seguir abriendo cajas, a encontrarte dentro de ellas cadáveres despedazados, trozos de ti mismo; me ha dicho también que yo tengo una habitación llena de cajas, en una casa nueva, pero que ni eso, ni la mudanza cambiarán nada, no tendré ninguna sorpresa cuando las vacíe, me encontraré lo mismo que tenía antes; que, sin embargo, mis armas deben ser la perseverancia, no ceder espacios a la sustancia gris y viscosa, que debo seguir combatiéndola, poniendo diques, leer un libro, escuchar un disco de vez en cuando, escribir unas líneas cada noche, aunque me pesen los párpados, esté agotado y malhumorado, como ahora, sentir que esa es mi pelea, y que no me van a tumbar nunca, que puede que esté equivocado, solo sea un boxeador sonado, pero no me importa, seguiré siendo joven, por siempre joven, si sigo peleando, aunque sea contra el viento.

Y he recordado también la última vez que escuché esa canción -tal vez esa ha sido la fisura que esta ha encontrado para herirme-, fue en una proyección de diapositivas que nos hizo en el trabajo Iñaki Otxoa de Olza, el montañero que falleció hace unos meses en el Himalaya. Le invitó un compañero, amigo íntimo del alpinista, un compañero que lo único que pretendía era que mi jefe se rascara el bolsillo, para la siguiente expedición de Iñaki (por supuesto, mi jefe no lo hizo, aunque luego, cuando él murió, se sumó al coro de plañideras y escribimos en la revista un artículo muy emotivo, mencionando los proyectos que el montañero tenía en mente -un artículo que ni siquiera escribió su amigo, mi compañero, porque lo acababan de despedir-).

El caso es que Iñaki nos habló de sus sueños, de lo que significaba para él la montaña, de los compañeros que había visto caer desde el techo del mundo, de las veces que él había estado a punto de hacerlo y cómo se había levantado. Yo le escuché con cierto desconfianza, nunca me ha atraído el frío, la nieve, el sufrimiento como superación, desafiar a la muerte por placer, cuando hay tanta gente que tiene que pelear por no perder la vida cada día. "¿Qué significan esos aros que llevas en las orejas, cada uno es un ochomil?" fue lo único que se me ocurrió preguntarle. Iñaki dijo: "no, en realidad no significan nada, simplemente me gusta llevarlos, sirven para definirme, para que determinadas personas vean que no tengo nada que ver con ellas", contestó. Para definirse, posicionarse, enfrentarse, ponerse en guardia frente a los enemigos... Esas eran sus armas.

Iñaki era un rebelde, sin nómina, ni hipoteca, que eligió no solo su propia vida, también su propia muerte. Uno puede morirse, en realidad, de muchas maneras, muerto de asco a causa de un trabajo seguro pero que odia, muerto de soledad en mitad de una ciudad repleta de muertos, muerto de puta casualidad (un accidente, cualquier loco que se cruza en tu vida...) un día cuando menos te lo esperas, muerto mientras observas tus miembros, tu cabeza, tu corazón despedazados en varias cajas de cartón, sin saber que estás muerto... Iñaki murió muy cerca del cielo, o al menos muy lejos de la tierra, a 7.400 metros, en el Annapurna, y allá se va a quedar para siempre. Como quería. La mayoría de las personas nunca podrán hacer esa elección, y probablemente yo sea una de esas personas, pero al oír Forever Young me he sentido -por una vez- orgulloso de mí mismo, de no haberme rendido -y saber que nunca lo haré ya- de no haber dejado de luchar, ni de esperar algo mejor para mí y, ahora, también para mis hijos; orgulloso de no haber bajado nunca la guardia, ni arrojado la toalla para mis sueños, de no haberme apartado jamás de este camino, largo y tortuoso, pero que yo mismo he elegido y he trazado.


DIOS NUNCA REZA, Patxi Irurzun

miércoles, 21 de diciembre de 2011

ETNOTHRILLER


Asomado a un balcón de la Estafeta, que como todo el mundo sabe es la calle más importante del mundo, uno puede ver hasta Zimbabwe, antes Rodhesia, aunque, claro, todo depende de quién mire, hay que tener vista de lince, o ser Carlos Erice, que acaba de publicar Beautiful Rhodesia, el primer etnothriller de la historia de la literatura (igual nos ponemos estupendos, pero ya que nos hemos inventado la etiqueta que luzca bien). El pasado viernes la presentamos, y fue una gozada. Asistir al nacimiento o el bautizo de un primer hijo literario, siempre lo es, sobre todo si te dejan estar ahí, de padrino, como estuve yo (que es una buena forma de estar sin estorbar mucho). Nos echamos unas risas y vino un buen puñado de gente, lo de buen en los dos sentidos, a acompañar a Carlos, al que luego se le quedó la mano tonta de firmar en la peña Anaitasuna, donde hicimos el tercer tiempo (le robo esto a Unai, uno de los bloggers de la bitácora sanferminera que Carlos y unos cuanto sanfermineros impenitentes mantienen abierta todo el año menos en sanfermines, como es natural).
'Beautiful Rhodesia' es, efectivamente, un etnothriller, una novela negra por partida doble, novela de espías e intriga, y que transcurre en el Africa negra, con pareja de investigadores mixta, un espía del CNI llamado Miguel Arnaiz y una policía zimbausea (¿se dirá así?). Tensión de todo tipo, sexual, racial, que se mantiene todo el libro y que se solventa al final y no, porque cuando acabas el libro todavía queda algo en el aire. Y además, una reflexión sobre el racismo, la realidad social de los últimos años en Zimbabwe... Todo eso, asomado a la Estafeta, desde donde Carlos, que no ha pisado Africa en su vida, ha armado muy bien armado (la cosa empieza a tiro limpio) este libro que recibió el Premio Lopez Torrijos de novela, editado por Ladoria.
Y además, Carlos Erice sabe ponerse muy bien para las fotos:obsérvese tras sus espaldas los libros que adornan sus estanterías: Resaca / Hank over, Cuentos sanfermineros, Dios nunca reza, Atrapados en el paraíso. Gran tipo, Carlos, y como ya se ha dicho en otra ocasión, llevando la locomotora de la literatura navarra lejos, hasta Zimbabwe y hasta donde haga falta.

HAZTE PARISINO



Hacia el minuto 19: 30

Ayer salí en el telediario. En el Teleberri de la ETB 2. No, todavía no fue por mi libro, pero todo llegará. Ayer fue por lo del Paris365, el comedor social de Pamplona. Yo estaba junto a la pizarra con el menú de ese día, y solo un minuto después me llamó una amiga para decir que si estábamos tan mal un plato de cardo y unas patatas con carne ya nos ponían en la mesa. Mal estamos, con esto de escribir y con el paro ya agotado, pero no tan mal. Para los que estan tan mal, mal de verdad está el Paris365, 3 comidas al día por 0,50 euros. Y ahora -que de eso iba ayer la cosa-, además un techo y un lugar en el que acceder a ordenadores, libros, una ludoteca... Txokos para quienes han sido puestos contra el rincón, ventanas por las que entrar y salir a donde el resto estamos, mal que bien. Una oportunidad. Un poco de luz y gente que se asoma sonriendo y que no pide nada a cambio. El Paris365 ha ampliado sus locales, con estos nuevos servicios, y ayer abrieron sus puertas y los presentaron en sociedad, y allá estábamos algunos de esos que llaman "gentelacultura", poniendo la cara para la foto y para el Teleberri. Que yo solo sentía que estorbaba y que "quién me conoce a mí", pero cuando los del Paris te llaman hay que ir siempre, y además que hace ilusión que para ellos sí, para ellos soy gente de la cultura, y que ellos si me conocen y me hacen sentir importante. El París hace falta, convierte eso tan abstracto que llaman "la crisis" en personas de verdad, a quienes dan de comer y también a quienes colaboran: los voluntarios del comedor social son unos trescientos, todo un ejemplo de solidaridad. Para importantes ellos, por cierto, yo solo me hice una foto. El París365, por lo demás, tiene en realidad siempre sus puertas abiertas, tanto para quien quiera echar una mano como ayudar económicamente. Se puede uno hacer socio desde 20 euros al año: aquí.
Bon soir


La foto con la gentelacultura


En Diario de Noticias
En Diario de Navarra

viernes, 16 de diciembre de 2011

Beatiful Rhodesia

Esta tarde, estaré acompañando a Carlos Erice en su debut como novelista ( y arranca como un campeón: ganó con esta obra el certamen López Torrijos). Será a a las 20:00 h. en la Sala Calderería (Calderería, nº 11) de Pamplona-Iruña
También estará el editor de Ledoria, Jesús Muñoz. Si andáis por ahí, igual os viene bien un alto en la post-comida de empresa e igual hasta se os ilumina la bombilla para regalar un buen libro. Un etnothriller, no digo más.

jueves, 15 de diciembre de 2011

FINALISTA DEL III PREMIO DE LITERATURA NAÚGRAFO DIGITAL




Las apuestas en el facebook de Eduardo Laporte, que es quien organiza este premio, lo cual ya en si mismo lo convierte en uno de los galardones más prestigiosos del mundillo literario y la blogosfera, me señalaban a mí, y hasta recomendaban enunciar el premio en pan "An de güiner is... ¡Pa...txi!", pero al final el gordo se lo ha llevado Iñaki Uriarte con la segunda parte de sus diarios, pero mira, mejor que mejor, porque así yo en la foto aparezco junto a los otros dos finalistas que son, ni más ni menos, que Houelllebecq (igual porque ya dijo David Benedicte que yo era un Houellebecq a la navarra) y Alberto Olmos (igual porque le debo dos hostias y así lo tengo a mano en el podium).

Todo un honor, en definitiva, porque el espíritu de este premio es que Laporte reconozca el libro que más le ha molado durante este año, y viniendo de un lector y un escritor como él no es moco de pavo. Cuando venga por Pamplona, por lo demás, ya le sacaré un txikito en el Ulzama.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

TELETIENDA



A mí me parece que tengo buenas ideas, como eso de irme a tomar un café con el macuto de libros y si aparece alguien interesado en alguno de ellos firmárselo, y charlar un poco, pero se ve que no, no tengo buena vista, y eso que ayer era Santa Lucía -también era martes y trece, claro- y por el Niza no apareció ni Blas, con permiso de Carlos Erice, que vino a darme su libro nuevo, Beautiful Rhodesia, y por eso solo ya mereció la pena el intento. A veces me canso un poco de hacer el canelo, de las presentaciones, del blog, el facebook, del autobombo, joder, si yo lo que quiero es ser un Salinger, un Pynchon, un Sarrionandia... Pero bueno, cabezón también soy un rato y no descarto nuevos intentos. Igual de repente me da el tarantantán y me planto todos los miércoles a las tres en el Taberna de debajo de casa, hasta que aparezca algún lector, a ver si es verdad que existen, que son reales...

Bueno, el caso es que, insisto, para las navidades el libro que hay que regalar es DIOS NUNCA REZA, no sé si todavía no os habéis enterado; y si queréis hacer un poco el gamberro ¡OH, JANIS MI DULCE Y SUCIA JANIS! (que además se puede conseguir sin gastos de envío y contrareembolso pidiéndolo a la editorial: office@eutelequia.com), así que aquí os dejo un enlace con algunas de las librerías en donde podéis encontrarlos (estará en más y también se puede encargar al librero) y si no siempre tenéis internet, Elkar, Casa del libro, Iberlibro, etc.

DIOS NUNCA REZA
http://www.todostuslibros.com/libros/dios-nunca-reza_978-84-9868-319-6

OH, JANIS
http://www.todostuslibros.com/libros/oh-janis-mi-dulce-y-sucia-janis_978-84-938733-3-2

Y si alguien quiere su garabato o una rebaja (para el de Janis), no tiene más que escribirme y a ver qué se puede hacer.

Se cierra la teletienda.

lunes, 12 de diciembre de 2011

MARTES Y TRECE

Aglomeración de lectores en las puertas del Niza, esperando el garabato del autor


Mañana, martes 13 de diciembre, estaré en la cafetería Niza de Pamplona, a las 7 de la tarde, en una firma de libros autogestionada y prenavideña que igual os ayuda a solucionar vuestros olentzeros, amigos invisibles, etc. Si os pasais charlamos un rato. Es una cosa mía, me la organizó yo a mí mismo, a ver qué pasa, así que estaré en una mesa, si pillo libre, tomándome un café, sin llamar mucho la atención, sin clavel en la solapa, ni nada, el que quiera yo creo que ya me conocerá. Tengo algunos "Dios nunca reza", un par de "Atrapados en el paraíso", algunos "Cuentos sanfermineros", y unas Janis que están rebajadas, oiga.

martes, 6 de diciembre de 2011

CAMBIO CLIMÁTICO


Otra de mis colaboraciones en "Guía del niño":


CAMBIO CLIMÁTICO

Hace frío, aquí fuera. Incluso cuando me abrazo a la secadora. Lo tenía todo pensado. Sabía que algún día llegaría este día. El día en que M alcanzaría las manillas de las puertas. Sabía que el tabaco me iba a matar. De frío. Sabía que algún día, mientras me fumaba un cigarrillo ella se acercaría y cerraría la puerta del balcón. Lo sabía, pero lo fui dejando pasar y no hice nada para solucionarlo. No dejé preparado el kit de supervivencia (una botella de agua, una manta, algo de comer, un teléfono móvil…), y ahora estoy aquí, pensando en que tarde o temprano deberé beberme el agua de la secadora y hacerme una ensalada con los geranios. Tampoco cambié el cristal esmerilado de la puerta por uno normal. Y eso es lo que más preocupa: al otro lado veo desfigurada a M, y no sé si el pánico le ha cortado la respiración o el habla… ¿Por qué no llora? ¿Por qué no llama a gritos a su papá? ¿Estará bien? Sí, parece que está bien, pero ¿y si ahora de repente le da por arrimar la banqueta a la cocina y poner la sartén y echar aceite y…? ¿Y si se va a la bañera y abre el grifo y entra dentro y el agua está demasiado caliente o demasiado fría? ¿Y si vuelve a meter otra onza de chocolate por la ranura de la Wii?... Esto es un sinvivir. ¿Cuánto tardarán en llegar Malen y H? Por favor, Malen, no le pruebes más camisetas al niño, esa de Phineas y Ferb le queda muy mona y a él le gustan tanto esos dibujos… Creo que estoy empezando a desvariar. Será cosa de la hipotermia. Y del cambio climático. ¿Es normal este frío una tarde-noche de junio? “Papá ¿quien hizo el mundo y a las personas?”, oigo la voz de H, pero no, aún no han llegado del Zara o el H&M o donde demonios estén. Es solo mi imaginación. ¡Ay, qué mayores se están haciendo! M ya llega a las manillas y H ya se hace preguntas raras. Dudas existenciales. Bueno, dudas lo que se dice dudas tampoco. Él tiene la certeza de que el mundo se creó a partir de un meteorito con forma de chistera del que “alguien”, un mago, fue sacando gente y animales. Y a Phineas y Ferb… ¡Un momento! M se acerca. Vamos, chiquitina, eso es, gira la manilla, muy bien, así, así ¡ASÍ!... ¡Ay, cómo te quiero!, le digo, espachurrándola por fin entre mis brazos. Y ella, sonriendo (todo parece que ha sido solo una broma –algo larga-), me contesta “Que su-to ¿eh?”. “Sí, que susto, bonita”, digo yo. Y también la prometo que a partir de mañana dejaré de fumar. “Por estas”, besos mis dedos cruzados. Parecen dos barritas de pescado congelado.